Jen Mann: “Mi trabajo es espiritual, salvaje y libre”

Una belleza salvaje, libre y mística es lo que envuelve a la obra de la artista canadiense Jen Mann . Tras recibir su licenciatura en Bellas Artes en la OCAD, Jen se enfoca en la pintura y en el desarrollo de un gran cuerpo de trabajo que explora el subconsciente y con ello ideas de libertad e identidad. Desde sutiles convergencias entre animales y seres humanos, hasta piezas donde prima el color o la ausencia de él, la artista se da el lujo de crear encantadores retratos protagonizados por mujeres, en su mayoría desnudas, revelando en dicho erotismo ingenuo la naturaleza cíclica de la vida. Combinando una paleta de colores apagados, Jen nos habla de una flora y fauna majestuosa sumida en una estética de ensueño, piezas que suponen un perfecto equilibrio entre lo puro y crudo del entorno, el instinto salvaje y a la vez delicado de la figura femenina, temas que exploramos en esta entrevista desde Toronto.

Jen, ¿cómo recuerdas el arte en tu niñez? 

He estado interesada en el arte desde que tengo memoria. Cuando era niña, me encantaba hacer manualidades, colorear y hacer cosas. Desde el principio, mis padres se dieron cuenta de que podía dibujar y desde entonces siempre me regalaron lápices, pinturas y juegos de arte en los cumpleaños y la Navidad. Lo más fascinante -sin duda- sería la creación de algo que no existe sin ti, tomar una imagen desde tu mente y compartirla con otras personas.

Y qué te provoca ilustrar y pintar… 

Me siento muy afortunada de hacer lo que amo, me da una aventura y placer sin fin. Veo el arte como una forma de realizar ideas y compartir estas imágenes con otras personas, hablamos de comunicación visual. Las imágenes son un lenguaje muy complejo, que puede ser entendido por todo el mundo a pesar de las posibles barreras lingüísticas.

¿Qué aspectos de la cotidianidad inspiran tu obra, cómo la influencian y cómo crees que ésta toca al espectador? 

Mi vida es una constante fuente de inspiración para mi trabajo. A medida que crezco y se desarrollan más ideas sobre la existencia, éstas relatan y le dan forma a mi obra. Mi vida y todos los caminos me hacen avanzar ampliando mi cuerpo de trabajo hacia muchos sentidos diferentes. Creo que mi obra es bastante espiritual y se ocupa mucho de la identidad. Pienso que todos tomarán algo distinto de cada imagen y las podrán relacionar con diferentes cosas y temas.

Si pudieras definir tu arte, ¿cómo lo harías? 

Quizás como retrato contemporáneo surrealista, pero no estoy segura. Creo que es un término al que hay que dar una vuelta. Pop surrealista, tal vez. Lo que si tengo claro es que mi trabajo es espiritual, hay una parte salvaje y libre en él, y también es algo romántico y solitario quizás…

Tus mujeres y animales transmiten siempre una sensación de paz, de misterio e inquietud… ¿cómo llegas a ellos? 

Mi imaginación, así como escritos y poemas que leo cuando no estoy pintando…

Supongo que tus sueños también actúan en tus cuadros… ¿qué fue lo último que soñaste? 

Oh, tengo sueños muy elaborados la mayoría de las noches, siento que ellos pueden revelar mucho acerca de mí misma. Una vez tuve uno donde un elevador me llevaba a un sótano. Allí monstruos malos se estaban comiendo a la gente, a continuación, Drew Barrymore y otras dos chicas hermosas (“Charlie´s Angels” llegan a mi mente) vienen y me salvan de las garras de la muerte. Después, la parte superior del cielo se abre como un “Polly Pocket” y pequeños dragones rojos vuelan en círculos sobre un hermoso castillo, donde yo vivo “feliz para siempre”. Mis sueños a veces parecen una extraña mezcla de cultura popular, y muchas veces juegan como una película mala y sin sentido, pero con suspenso para morderse las uñas.

Pasando a tu dinámica creativa, ¿qué elementos utilizas y cuál es tu música preferida al momento de pintar? 

Hago sesiones de fotos con modelos y amigos, luego juego en Photoshop, hago bocetos, transfiero los dibujos sobre el lienzo o el panel para empezar a pintar. Tengo mi iPod en shuffle con un montón de impresionantes discos de mi novio cargados. Ahora mismo, trato de recordar algunas bandas que suenan en mi cabeza como Ohbijou, Emily Haines, Andrew Bird, Fleet Foxes, Blitzen Trapper, entre otros tantos.

Desde tu primera serie de pinturas “Fera” (2009) fusionas animales salvajes y bellas mujeres, algo que continuas trabajando en tus obras posteriores. No obstante, en tus nuevas piezas pertenecientes a “Chromatic Atrophy” y “Gathering of the Psyche” los temas parecen variar…

Así es, en “Chromatic Atrophy” experimento con el color y el deterioro de las imágenes a través de la expresión creativa e interpretación de las mismas en un ambiente vivo y espontáneo, mientras que en “Gathering of the Psyche” profundizo en la idea de un alma colectiva, basada en hechos existenciales y espirituales. Trato de reunir en esta serie una representación visual de este concepto siendo el blanco una forma de ilustrarlo ya que me ayuda a ver algo totalmente intangible como lo es el aspecto del alma. La transparencia y el uso del espacio negativo junto con el uso de la luz es una reminiscencia de un recuerdo, donde las imágenes parecen estar flotando y mezclándose con el fondo.

Ambos proyectos, ¿qué han significado para ti? 

Los dos han sido muy satisfactorios. Me encanta la falta de color “Gathering of the Psyche” y el exceso de color en “Chromatic Atrophy”. Tanto en mi vida como en mi trabajo estos proyectos me ayudan a generar un balance.

Si de planes futuros hablamos, ¿cuáles son los tuyos?

Para mí, más trabajo y muestras, significan más diversión. Por ahora estoy trabajando en mi nueva serie y en mi jardín de vegetales para el verano.