Kikyz Ferrer: “Lo grotesco nos enfrenta con nuestra propia naturaleza”

Transgredir los cánones estéticos y las nociones preconcebidas sobre la muerte y el cuerpo fallecido es una de las especialidades de la artista plástica mexicana Lucía Ferrer Zamudio a.k.a Kikyz Ferrer (24). Tras estudiar en la Universidad Autónoma de Querétaro, en la misma ciudad que la vio nacer, Kikyz se inserta rápidamente al circuito artístico mexicano, logrando su primera exposición individual titulada “Cadáveres Esquicio” en el museo de la urbe y con ello su primer premio a nivel estatal: la residencia artística en el Museo de la Acuarela en Skärhamn, Suecia.Elegida para participar en la Bienal Nacional de ArtEmergente de Monterrey, Ferrer también se ha hecho acreedora del PECDA para Jóvenes Creadores por el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, participando paralelamente en otras exposiciones colectivas que dejan entrever su notable talento para provocar emociones. Siempre abiertos a la reflexión sobre lo complejo que resulta profundizar en un tema tan relevante como la muerte, sus polémicos dibujos y acuarelas –extrañamente inacabados o desintegrados- generan un diálogo casi poético en torno a los diversos prejuicios culturales detrás del cadáver y lo que personifica.

Sinónimo de putrefacción y enfermedad, de dolor y curiosidad, los restos humanos, cualquiera sea su estado, provocan rechazo y están allí para recordarnos lo frágiles que somos. Sin filtro, Kikyz nos presenta teatralmente a niños violentados, detenidos en el tiempo o bien sumidos en un estado de ensueño profundo, casi erotizado. Cada pieza es tan poderosa que logra inducir en el observador sensaciones difíciles de describir. El morbo se apodera de la retina e invita a ver más allá experimentando en una segunda instancia la belleza pura y silenciosa de la muerte. Esta fascinante confrontación de cánones estéticos y morales, de una visión más amplia de estos restos incompletos y sus movimientos inacabados, pretende una lectura mucho más analítica donde dichos cuerpos -en el límite de la vida y la muerte- son también símbolo del vacío existencial dominante en la contemporaneidad.

Kikyz, ¿cómo fue que te embarcaste en la vida artística? 

Crecí familiarizada con el arte, desde siempre me han inculcado el aprecio por los museos, la pintura y el dibujo, pero no fue hasta mi adolescencia que decidí tomar como profesión las artes plásticas por un consejo de mi madre. Ella me pidió que pensara en la única cosa que haría por el resto de mi vida sin necesidad de paga y lo único que se me vino a la mente fue dibujar. Y bueno, la ilustración, en realidad nunca ha estado muy presente en mi formación, es más bien el lado de la gráfica y específicamente, los grabados de Durero los que me impulsaron a querer seguir con esta misma línea de producción.

Qué influencia tuvo tu educación en la Universidad Autónoma de Querétaro en tu perspectiva artística actual y cómo sientes que ha afectado tu enfoque creativo… 

Más que la educación, creo en el Yo como parte de una conciencia que se nutre gracias a la intertextualidad de las cosas, como pueden ser los recuerdos de la infancia, el cine, la música, la experiencia colectiva y frases, objetos que realmente han trascendido en mi memoria y que por tanto han influenciado mi trabajo modificando mi perspectiva artística. Por otro lado creo que la educación artística -sobre todo en mi ciudad- es realmente muy pobre y el mérito es siempre exclusivo del alumno quien aprende más de la experiencia propia que de las ligeras enseñanzas que el sistema educacional y más específicamente del arte ofrece.

Dices que te atrae lo gore, lo grotesco, aquello que es capaz de gatillar emociones difíciles de describir. En este caso, ¿cuáles serían tus grandes referentes e inspiraciones? 

Sería poco adecuado enumerar una lista donde mencione todas las influencias que han trascendido en mi trabajo ya que predomina un poco de cada uno de ellos en mi obra, sin embargo si he de mencionar algunos nombres estos irían desde las intrincadas pinturas de Hyeronimus Bosch, el prerrafaelismo, el denominado “entartete kunst”, el cine ultragore alemán, hasta el arte contemporáneo con Joel Peter Witkin o Daikichi Amano.

Sabemos de tu fascinación por la obra de Hans Bellmer, Takato Yamamoto y Vania Zouravliov, artistas que al igual que tú abordan temáticas de una belleza a la vez polémica y cautivante. ¿Qué crees tienen ellos y tú en común? 

La belleza es algo realmente subjetivo, creo que si el trabajo de estos grandes artistas despertó en mi tal interés, fue quizás por tener afinidad al mismo tipo de estética que manejamos, el uso de objetos grotescos, violentos, carnales -muy lejos de ser bellos- nos enfrenta con todo aquello que nos es difícil de asimilar en nuestra propia naturaleza.

¿Cómo se inicia tu proceso creativo y cuánto demoras en la realización de cada pieza? 

Mi proceso empieza con bocetos a lápiz que después construyo gracias a fotografías que tomo y después edito en la computadora para tener un idea más sólida de lo que va a ser mi dibujo, ya después es con base a este collage digital que comienzo el trazo a lápiz, para después aplicar el color en las figuras y proseguir con los achurados en tinta china, dando por terminado el proceso de mi dibujo, el cual me toma al rededor de 20 a 30 días.

¿Qué te gustaría provocar en el espectador a través de tu arte? 

Lo que me gustaría transmitir al público con mi trabajo, es una imagen que permanezca en su memoria y que quizás trascienda en su vida de una u otra forma, influyendo en su manera de entender la realidad y quizás hasta modificarla.

Si hablamos de aquellos proyectos que han sido trascendentales en tu vida artística, cuál o cuáles serían…

Definitivamente mi proyecto actual “Cadere Innocens”, el segundo proyecto que llevo a cabo en mi carrera ya como profesional, una serie que me ha abierto muchas oportunidades, como becas y exposiciones.

Como crítica del estado del arte en México, ¿qué ves? ¿Qué puntos merecen tu atención?

Conozco tanto a excelentes artistas a los que admiro mucho y que han influenciado mi carrera, como a personas que desgraciadamente se quedan en la mediocridad. En general creo que no sólo el país, sino la escena del arte actualmente está dominada por lo conceptual y el arte tradicional se está viendo rezagado por la presencia de este tipo de instalaciones, arte objetos e incluso performances que se venden a un precio elevadísimo, sacando del mercado a las obras mejor elaboradas y con una verdadera propuesta detrás.

Actualmente, ¿estás trabajando nuevos proyectos?

Me encuentro desarrollando una serie titulada “Cadere Innocens”, en un futuro planeo llevar acabo otra serie de dibujos, igualmente en tinta y acuarela donde se descontextualice la enfermedad y la deformidad hacia imágenes provocadoras, sensuales y sobre todo de una estética impecable, logrando crear a partir de esto, una poética de la abyección.